¿Se parecen los estudiantes de hoy a los de hace 25 años?la web del estudiante

¿Se parecen los estudiantes de hoy a los de hace 25 años?



   

Este artículo es el primero de una serie de textos semanales escritos por profesionales del equipo pedagógico de Aula 2 con motivo de su 25 aniversario. Forman parte de la Movida “¡Gracias profe!” que busca reconocer la labor diaria tan importante que realizan profesores y profesoras.

En Aula2 hemos podido vivir en primera persona la evolución que han experimentado los estudiantes en los últimos 25 años. Hay que reconocer que han sido una generación afortunada. Los nacidos en los 80, 90, y principios del siglo XXI, han disfrutado de las ventajas de una democracia (libertades y derechos) y una época de bienestar económico como nunca lo había vivido antes este país. En ese contexto, sus padres han sido más cercanos y han luchado para que vivieran lo mejor posible y en muchas ocasiones han sido criticados por fomentar su consumismo y baja tolerancia a la frustración.
Han “disfrutado” de una larga vida de estudiante al ampliarse la Educación Obligatoria, y de unos horarios que les han permitido a muchos tener las tardes libres. Se ha adelantado el fin de semana al viernes y disponen de más tiempo libre, pero tan enlatado en infinitas actividades que a algunos les cuesta organizar ellos mismos su tiempo de ocio. Ahora son más sinceros y transparentes, lo que descoloca a los adultos que no saben cómo reaccionar. A algunos les cuesta encontrar el límite y no caer en una falta de respeto a padres y profesores.
Han aprendido a convivir en el aula con personas muy diferentes, aunque todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto a tolerancia. Se les ha puesto el cartel de comodones y egoístas pasando por alto la desinteresada solidaridad de muchos de ellos. Se habla mucho de sus malos hábitos de consumo y excesos, pero otras veces sorprenden con sus conocimientos sobre la vida sana y su defensa de la ecología, cuando hace 25 años no pensaban ni en que había que cerrar el grifo al terminar de lavarse las manos.
Se dice que los alumnos de hoy no tienen paciencia para leer pero muchos devoran trilogías infinitas y leen horas en Internet por donde navegan con una soltura envidiable. Su ortografía y expresión ha sido víctima de un tecleo impulsivo, en el que poco a poco van cayendo también los adultos.
Las nuevas tecnologías les han permitido experimentar nuevas formas de aprender más atractivas, aunque con sus peligros. A veces el exceso de información dificulta que sean capaces de seleccionar los contenidos adecuados. Por no hablar del ?efecto multitarea? ¿es posible estudiar con cinco pantallas abiertas y con el móvil recibiendo mensajes constantes?… Han pasado de tener como únicas tentaciones la televisión, la nevera y un teléfono con cable, a verse bombardeados por la multitud de aparatos que les rodean.
Nos preguntamos si esta generación que ha crecido tanto en centímetros como en dominio de idiomas, tecnologías y que han sido más educados en habilidades que en contenidos, estarán preparados para el reto que les espera en el futuro. ¡Confiamos en ellos!

Fuente: diariodenavarra.es

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