Mayor satisfacción laboral entre los que han estudiado FP que Bachilleratola web del estudiante

Mayor satisfacción laboral entre los que han estudiado FP que Bachillerato



   

El porcentaje de trabajadores a disgusto con sus empleos es cinco puntos menor en los que cursaron Formación Profesional que en los de Bachillerato

El 33% de los españoles que trabajan y que solo tienen estudios primarios aseguran no estar satisfechos con su trabajo. La cifra casi dobla a los que tienen formación universitaria. De este último grupo, sólo un 2,1% se declaran abiertamente muy insatisfechos con su actual ocupación laboral. Y eso en un país donde los niveles de licenciados que trabajan en destinos no acordes con su formación supera el 40%. Conclusión: cuanto más se estudia, más posibilidades hay de que uno acabe a gusto haciendo lo que hace.

Una cuestión a tener en cuenta dentro de la estadística general. El porcentaje de insatisfechos laborales que han cursado Formación Profesional (23%) es inferior en cinco puntos a los que han estudiado Bachillerato (28%) y, por supuesto también muy inferior a quienes no han alcanzado los niveles de la Secundaria. Otro argumento para los que defienden la necesidad de dar un definitivo empujón a los estudios profesionales, que además tienen mejores tasas de empleabilidad.

Son datos del informe que el Ministerio de Educación colgó en su página web como punto de partida para la recepción de propuestas que enriquezcan la futura (y a buen seguro polémica) modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOE), defendida por el Gobierno del PP y que incluye muy notables cambios de fondo y forma.

La tasa de paro juvenil (población entre los 15 y los 24 años) se situó en 2011 en el 49 por ciento, una cifra escandalosa a la que solo se acerca Grecia (ambos países son los únicos que superan el listón del 40%) y ya a más distancia países económicamente más periféricos en Europa como Lituania o Eslovaquia. Que el sistema español no funciona nos lo marcan las estadísticas, negro sobre blanco. La tasa de paro juvenil en la Europa de los 27 anda ahora por el 23 por ciento, es decir, menos de la mitad que la nacional. La tasa de Alemania no llega al 10% y lo mismo sucede con países como Holanda o Austria. Algo hay que hacer, y rápido.

Ese paro juvenil es consecuencia en España de muchos factores pero sobre todo de los altos porcentajes de abandono escolar temprano. La generación «ni-ni», sin estudios y ahora, en medio de la crisis galopante, sin trabajo. Muchos de los que se quedan en el camino tras terminar la Secundaria Obligatoria no acceden a la FP.

Y por ahí va parte de la estrategia, según el documento ministerial hecho público esta semana. El Ministerio habla de canalizar «una proporción mayor de estudiantes hacia la formación profesional» y de «facilitar las vías de acceso». Los planes para llevar a efecto este último objetivo pasan por los programas de cualificación profesional, que no es una fórmula nueva pero los planes es convertirlos en una bisagra. A los PCP se puede llegar después de cursar el 2º o el 3º de la ESO. Ahora son de un curso y un segundo que es voluntario pero pasarán a ser dos años voluntarios. «Su objetivo -asegura el departamento de José Ignacio Wert- ya no es obtener el título de ESO sino preparar al alumno para el mercado de trabajo y ofrecerle una mínima cualificación profesional».

Los programas de cualificación, superados los dos cursos, servirán de puente para acceder a la FP de grado medio, pero no sin antes superar una prueba de admisión. Es por así decirlo una segunda vía que no es ningún atajo temporal. Y quienes desde la FP de grado medio quieran dar el salto al grado superior, también tendrán que pasar por otra prueba.

Avanzamos hacia un escenario donde la falta de cualificación profesional conduce al fracaso. No siempre fue así. En el horizonte de 2020, España necesitará menos de un diez por ciento de su población ocupada en puestos donde no se requiere ninguna cualificación.

Fuente: lne.es

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